El Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya ha decidido retirar los incentivos económicos a los centros de atención primaria para acortar las bajas laborales por problemas de salud mental y osteomusculares. La medida, criticada por socios parlamentarios y sanitarios, no afectará ya a la financiación de los centros ni a los salarios variables de los profesionales. La conselleria comunicará la decisión a los centros la próxima semana.
El Departament de Salut, liderado por Olga Pané, ha dado marcha atrás a un plan controvertido introducido a principios de año por el CatSalut. Este vinculaba parte del presupuesto de los Equipos de Atención Primaria (EAP) y un porcentaje de los salarios variables de los profesionales a dos indicadores sobre la duración media de las Incapacidades Temporales (IT) en salud mental y dolencias osteomusculares, con un objetivo cercano a los 20 días.
La conselleria defendía que los indicadores evaluaban la gestión de las bajas, motivados por un convenio de 2025 con el Instituto Nacional de Seguridad Social que inyecta 60 millones de euros anuales para agilizar diagnósticos y pruebas, incluso en centros privados. "El objetivo principal es evitar que las bajas laborales se alarguen por problemas organizativos, retrasos en pruebas o dificultades de acceso a los especialistas", han remarcado fuentes de Salut.
Sin embargo, ERC y los Comuns, socios de izquierdas del Govern, junto con sindicatos y entidades como Metges de Catalunya, La Capçalera y Focap, denunciaron la medida como una injerencia ética y una vulneración del criterio médico. David Cid, de los Comuns, advirtió en marzo que su apoyo a los presupuestos de 2026 dependería de no condicionar las bajas a criterios económicos. Mireia Prat, presidenta de Atención Primaria de Metges de Catalunya, criticó: “Usar criterios estadísticos para calcular los días que debe durar una baja es simplista y deja de lado nuestra responsabilidad como facultativos”.
Para evitar confusiones, Salut ha confirmado que estos indicadores no computarán en la financiación ni en las retribuciones variables. "El criterio profesional de los médicos y médicas de atención primaria prevalece sobre cualquier otra consideración", sostienen desde el departamento, en un intento de aplacar el malestar tras recientes huelgas y en medio de negociaciones presupuestarias.