La Generalitat ha iniciado esta semana un plan piloto para incorporar agentes de los Mossos d'Esquadra de paisano en 14 centros educativos catalanes, incluyendo escuelas de primaria, con el fin de mejorar la convivencia. La consellera de Educación, Esther Niubó, ha asegurado que no hay problemas graves de seguridad en las escuelas y que la medida es preventiva. El proyecto genera aplausos en algunos profesorados pero críticas de sindicatos y familias.
La consellera de Educación de la Generalitat, Esther Niubó, presentó este martes en rueda de prensa los detalles del plan piloto que incorpora seis agentes de los Mossos d'Esquadra, conocidos como 'agentes de convivencia', en 14 centros educativos. Estos incluyen escuelas de primaria, institutos, institutos escuela y centros de FP en zonas como L’Hospitalet de Llobregat, el Prat, Sabadell, Vic, Tàrrega, Urgell y la Vall d’Aran. Niubó enfatizó: “No hay un problema de seguridad ni convivencia en los centros educativos catalanes”, aunque reconoció una “realidad compleja” con conflictos.
Los agentes, voluntarios con formación en mediación y sin armas, no entrarán en aulas ni sustituirán a educadores sociales o integradores. Estarán presentes en los centros para prevención, coordinados con las direcciones, y su participación es voluntaria para cada centro. El plan, impulsado desde octubre de 2025 a petición de servicios territoriales, se evalúa a final de curso y de año para posibles ajustes o extensiones.
Sin embargo, sindicatos como USTEC-STEs y familias protestaron este lunes en L’Hospitalet y martes en Vic, denunciando falta de consulta. Tres centros de Vic rechazaron participar vía asambleas de profesorado, aunque ninguna dirección ha pedido salir formalmente. Políticos de ERC y Comuns criticaron la medida como “poco afortunada y populista”. Fuentes del Departament de Educación insisten en que algunos centros ahora solicitan unirse.