La comisión de Educación de la Cámara de Diputados aprobó este jueves el proyecto de ley Escuelas Protegidas del Ejecutivo y lo despachó a la Sala, tras un debate tenso de más de seis horas. La ministra de Educación, María Paz Arzola, agradeció el avance, destacando su urgencia para combatir la violencia escolar. Opositores presentaron reservas de constitucionalidad y criticaron la carga sobre educadores.
La comisión de Educación de la Cámara de Diputados sesionó por más de seis horas este jueves para discutir en particular el proyecto Escuelas Protegidas, que incluye medidas como la revisión de mochilas de estudiantes para prevenir agresiones y la pérdida de gratuidad para condenados por delitos en contexto escolar.
El debate fue marcado por tensiones, con interrupciones en el artículo 1 sobre revisiones de mochilas. La diputada Valentina Becerra (Republicano) solicitó cerrar la discusión, aprobada por 8 votos a favor, 2 en contra y 2 abstenciones. Diputadas Daniela Serrano (PC) y Emilia Schneider (FA) presentaron reservas de constitucionalidad, argumentando violaciones a derechos como la privacidad y la no discriminación.
"La ministra ni siquiera nos ha dirigido la palabra en esta sesión", criticó Schneider, cuestionando la falta de diálogo y base técnica. El presidente de la comisión, Sergio Bobadilla (UDI), rechazó seis indicaciones por contradecir el texto del Ejecutivo, sin dar explicaciones detalladas.
Tras la aprobación, Arzola agradeció: "Este ha sido un trabajo en equipo y tenemos que seguir avanzando". Destacó indicaciones aprobadas para enviar una "señal clara" contra la violencia. Bobadilla lo llamó "una señal clara y potente" para recuperar el espacio educativo, mientras opositores como Serrano afirmaron que no resuelve problemas de fondo y sobrecarga a profesores.
Oficialistas como María Paz Charpentier (Republicano) y Sara Concha (PSC) respaldaron el proyecto como urgente para la seguridad en aulas, esperando apoyo transversal en Sala la próxima semana.