El gobernador de Minas Gerais, Mateus Simões (PSD), defendió las escuelas cívico-militares en una entrevista con Metrópoles el lunes (13/4). Envió un proyecto de ley a los diputados para dar seguridad jurídica al programa, presente en nueve escuelas el año pasado. Simões argumentó que el modelo combate la inserción del crimen organizado en el entorno escolar.
Belo Horizonte – El programa de escuelas cívico-militares de Minas Gerais enfrenta vaivenes judiciales que podrían hacerlo inviable. Para evitarlo, el gobernador Mateus Simões envió un proyecto de ley a los diputados para formalizar la asociación, que actualmente opera en nueve escuelas con planes de expandirse a hasta 700 de las 4.000 escuelas estatales.
En una entrevista con Metrópoles el lunes (13/4), Simões destacó los beneficios para las comunidades. "La ventaja, esencialmente, es para las comunidades, más que para el propio sistema educativo. Porque no estamos hablando de nada que interfiera con la rutina pedagógica diaria de la escuela. Los militares básicamente controlan la entrada de los estudiantes con disciplina y el funcionamiento de los recreos, los descansos entre clases, y ese papel disciplinario del monitor de patio que solíamos tener, ahora realizado por un militar", afirmó.
El proyecto de ley apunta a la instalación en zonas socialmente vulnerables con consultas comunitarias. "Escuelas donde ya tenemos inserción del crimen organizado, criminalidad alrededor de la escuela, lo que pone a las escuelas en riesgo para los estudiantes, los maestros y la administración escolar", explicó Simões.
Según el gobernador, el modelo muestra "resultados probadamente mejores en cuanto al control del entorno escolar".