Carmen Prada, jefa de salud mental del Hospital Reina Sofía de Córdoba, ha declarado este jueves en juicio que su paciente Francisco Miguel León Benítez no tenía intenciones suicidas cuando falleció en 2020. La Fiscalía pide cuatro años de prisión y la acusación particular ocho por dos homicidios involuntarios, incluido el de un hombre que el enfermo mató en 2015. La familia acusa a la doctora de no haber ordenado un internamiento forzoso pese a reiteradas peticiones desde 2010.
Carmen Prada se ha enfrentado este jueves en la vista oral del Juzgado de lo Penal 4 de Córdoba a una posible condena de hasta ocho años de cárcel. La psiquiatra ha defendido que la muerte de Francisco Miguel León Benítez, de 39 años, se debió a una cardiopatía complicada por edema pulmonar e ingesta de antidepresivos, no a un suicidio. “El paciente tenía un riesgo de no controlar su conducta, pero no tenía intenciones suicidas”, ha alegado.
El padre de la víctima, Francisco León, ha relatado con voz rota las numerosas denuncias presentadas desde 2010 ante juzgados, Fiscalía, la Junta de Andalucía y el hospital. “Avisé infinidad de veces de lo que iba a pasar. Denuncié y nadie hizo nada”, ha censurado, destacando que su hijo sufrió ocho crisis agudas con hospitalizaciones, más de 50 consultas desde 2006 y varios intentos de suicidio.
Prada ha diagnosticado al paciente un trastorno de personalidad mixta agravado por abuso de sustancias psicoactivas, no un trastorno mental grave como esquizoafectivo, según un psiquiatra privado que la familia dice que ignoró. “No existe el encierro preventivo”, ha defendido la médica, nerviosa durante su declaración de hora y media. El enfermo mató a otro hombre en 2015 en defensa propia, por lo que fue absuelto tras tres años en prisión preventiva.
La familia ha criticado la falta de asistencia domiciliaria y seguimiento adecuado, pese a agresiones como la sufrida por el padre en 2014. La Fiscalía y la acusación particular sostienen denegación de asistencia sanitaria; las defensas incluyen al Colegio de Médicos y el SAS. El juicio continúa la próxima semana con peritos.