Hamás anunció el lunes que había disuelto su gobierno de facto en Gaza y que entregaría el control civil a un comité de tecnócratas respaldado por la ONU. La medida está vinculada a un plan de alto el fuego mediado por la administración Trump, pero deja abierta la cuestión del desarme.
Hamás declaró que había disuelto su Comité de Emergencia Gubernamental, que había supervisado los ministerios en el territorio. El personal técnico permanecerá para mantener los servicios y trabajar bajo el nuevo Comité Nacional para la Administración de Gaza, según Ismail al-Thawabta, director de la oficina de medios gubernamentales dirigida por Hamás.
El portavoz de Hamás, Hazem Qassem, describió la decisión como "un paso positivo hacia adelante" para implementar el alto el fuego. Se espera que el Comité Nacional, con sede en El Cairo y dirigido por Ali Shaath, supervise los asuntos civiles bajo la supervisión de la ONU y la Junta para la Paz.
La Junta para la Paz señaló que juzgaría el anuncio por las acciones y no por las promesas, y subrayó que el comité debe controlar todas las armas. El ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Saar, desestimó la medida, afirmando que Hamás busca evitar el desarme mientras mantiene su influencia.
Los combates continuaron a pesar del alto el fuego, y las autoridades sanitarias de Gaza informaron de al menos cinco muertos por ataques israelíes el lunes. La guerra comenzó tras el ataque de Hamás a Israel el 7 de octubre de 2023, que causó cerca de 1.200 muertos y 251 rehenes.