Chow Kam-shim, de noventa y dos años, y su esposo Lau Moon-wing, de 100 años, juegan a la boccia diariamente en su residencia de ancianos de Hong Kong para mantenerse activos y conectados.
La pareja comenzó a aprender este deporte de precisión hace unos cinco años. En 2024, compitieron contra más de 300 participantes de la tercera edad y ganaron el tercer lugar en una competencia anual de boccia organizada por la ONG Helping Hand. "Practicamos este deporte para entrenar nuestro cerebro, ejercitar nuestros cuerpos y mantenernos conectados", dijo Chow. El informe señala que la soledad en las personas mayores puede ser tan perjudicial como fumar mucho, y los expertos señalan soluciones comunitarias para abordar este riesgo para la salud.