El Consejo de Cirujanos Veterinarios de Hong Kong enfrenta críticas por los retrasos en la investigación de cientos de presuntas quejas por mala praxis, lo que ha generado malestar tanto en los dueños de mascotas como en los veterinarios.
En marzo de 2025, la hongkonesa Tara Fung llevó a su gata Munchkin de ocho meses, Yuen Yuen, a una clínica para que la esterilizaran. Dos horas después, le informaron que la mascota había muerto a causa de una reacción alérgica a un sedante. Fung declaró que nunca volvió a ver a su gata y que la respuesta de la clínica le resultó desconcertante. Presentó una queja ante el Consejo de Cirujanos Veterinarios de Hong Kong, pero el organismo determinó que no se trataba de un caso de mala praxis. "Quién habría pensado que entraría y nunca saldría... Nunca pude volver a verla", dijo Fung al South China Morning Post. Y añadió: "Me sentí muy impotente". El informe señala que los largos retrasos en las investigaciones del VSB se han convertido en un problema generalizado que involucra cientos de quejas.