Los Charlotte Hornets aplastaron a los Utah Jazz 150-95 el sábado por la noche, marcando una de las victorias más desiguales en la reciente historia de la NBA. La goleada resultó en que el alero de los Jazz Cody Williams registrara un plus-minus récord-peor de -60. Todos los jugadores de los Hornets contribuyeron ofensivamente en la actuación dominante.
En una impresionante exhibición de eficiencia ofensiva, los Charlotte Hornets desmantelaron a los Utah Jazz 150-95 el sábado por la noche. Ambos equipos entraron al partido con récords perdedores y la vista puesta en la lotería del draft, pero el rendimiento de Charlotte convirtió el juego en una paliza desde el principio. Los Hornets tiraron un impresionante 52,5 % de campo y acertaron el 40 % de sus 59 intentos de triples. Todos los jugadores activos de la plantilla de Charlotte anotaron, con nueve alcanzando cifras dobles. Tre Mann lideró con más de 20 puntos, mientras Moussa Diabate registró el mejor plus-minus del equipo con +38. Este esfuerzo colectivo destacó el ataque equilibrado de Charlotte, impidiendo que un solo jugador dominara la hoja de estadísticas. Por el otro lado, los Jazz sufrieron enormemente, especialmente desde más allá del arco, donde tiraron solo el 22,6 %. Cody Williams, alero de segundo año de Utah, jugó 33 minutos, el máximo del equipo, pero acabó con un plus-minus de -60, la peor marca en un partido en la era de play-by-play de la NBA, superando el récord previo de -58 de Jeremiah Robinson-Earl y Scoot Henderson. A pesar de sus 15 puntos, Williams no pudo detener la hemorragia ya que Utah fue superado ampliamente durante su tiempo en cancha. La disparidad subraya el ataque automático de los Hornets frente a los problemas defensivos de los Jazz. Aunque la victoria de Charlotte no tiene implicaciones para los playoffs en ninguno de los equipos, sirve como referencia motivacional. Para contextualizar, el mejor plus-minus histórico sigue siendo +57 de Luc Mbah a Moute en 2017. Este partido, fechado el 10 de enero de 2026 en los registros, ejemplifica cómo el plus-minus captura el impacto más allá de estadísticas tradicionales como puntos y rebotes.