Cuatro miembros demócratas del Congreso regresaron de una visita de cuatro días a Cuba con duras críticas hacia las sanciones energéticas estadounidenses. Describieron las condiciones en la isla como una crisis humanitaria provocada por la política de Estados Unidos.
Los legisladores, los representantes Mark Pocan de Wisconsin, Teresa Leger Fernández de Nuevo México, Maxine Dexter de Oregón y Delia Ramírez de Illinois, se reunieron con el presidente cubano Miguel Díaz-Canel y otros funcionarios. Afirmaron que el embargo de combustible del presidente Donald Trump ha generado una escasez grave.
Pocan comentó a la prensa que un contacto en Cuba describió la situación como una "Gaza silenciosa", una calificación que consideró "acertada". Añadió que los residentes no pueden trabajar, conservar alimentos ni acceder a suministros médicos como antes.
Ramírez acusó a Estados Unidos de aplicar "políticas imperialistas de 60 años" y un "bloqueo inmoral, inexcusable y cruel". En un comunicado conjunto, el grupo señaló que las sanciones están "estrangulando" a Cuba y "matando a los ciudadanos cubanos de a pie".
La administración Trump defendió las medidas como una presión dirigida al gobierno comunista y no al pueblo cubano. El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, celebró los comentarios de los legisladores en las redes sociales.