El presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez declaró que ningún agresor hallará rendición en Cuba ante las nuevas amenazas y sanciones de Estados Unidos. Enfatizó la determinación del pueblo para defender la soberanía. El ministro de Relaciones Exteriores Bruno Rodríguez Parrilla calificó las medidas como reprobables.
Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, publicó en su cuenta de X: «Ningún agresor, por poderoso que sea, encontrará rendición en Cuba. Encontrará un pueblo dispuesto a defender la soberanía e independencia en cada pulgada del territorio nacional».
Esta declaración responde a las nuevas amenazas de agresión militar y sanciones impuestas por el gobierno de Estados Unidos contra Cuba. Díaz-Canel acusó al presidente estadounidense de escalar las amenazas a un nivel peligroso e inédito, preguntando si la comunidad internacional permitirá tales actos para satisfacer intereses de un grupo reducido pero influyente.
Previamente, el ministro Bruno Rodríguez Parrilla describió las medidas coercitivas unilaterales, ilegales y abusivas como «reprobables, pero curiosas y ridículas». Indicó que la reacción de la Casa Blanca surge del movimiento «Mi firma por la Patria», apoyado por seis millones de cubanos, equivalentes al 81% de la población mayor de 16 años, en defensa de la patria ante amenazas militares y denuncia del bloqueo intensificado y embargo energético.
Las nuevas medidas, que entran en vigor de inmediato, incluyen acciones económicas contra entidades y personas cubanas y extranjeras, incluidos ciudadanos estadounidenses, que faciliten ingresos de divisas extranjera a Cuba en sectores clave como energía, minería y servicios financieros. Se basan en una nueva orden ejecutiva que etiqueta a Cuba como una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y política exterior de EE.UU., similar a una emitida el 29 de enero, agravando el bloqueo de más de seis décadas.