En Ginebra, Cuba condenó enérgicamente la escalada sin precedentes de agresión por parte de Estados Unidos contra la nación caribeña durante la reunión organizativa de la 61ª sesión del Consejo de Derechos Humanos.
La denuncia de Cuba se produjo el 9 de febrero en el marco de la reunión preparatoria para la 61ª sesión del Consejo de Derechos Humanos, celebrada en Ginebra, Suiza. Representantes cubanos destacaron la agresión sin precedentes de Estados Unidos contra la isla, subrayando el impacto en los derechos humanos y la soberanía nacional. Este evento resalta las tensiones persistentes en las relaciones bilaterales, donde Cuba ha mantenido una postura firme contra las políticas intervencionistas de Washington. La sesión organizativa sirvió como plataforma para que la delegación cubana expusiera su posición, alineada con principios de no injerencia y autodeterminación. Aunque no se detallaron acciones específicas posteriores, la declaración refuerza el compromiso de Cuba con foros internacionales para defender su integridad territorial y promover el diálogo multilateral.