El primer secretario del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, describió la cumbre Shield of the Americas, celebrada en Florida bajo los auspicios del presidente de Estados Unidos, como un ataque a la Zona de Paz de América Latina y el Caribe. Según Díaz-Canel, el evento representa una subordinación a los intereses del vecino del norte bajo la Doctrina Monroe. El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, también condenó la reunión como un retroceso en la independencia regional.
La cumbre Shield of the Americas, convocada por Estados Unidos en Florida, ha generado fuertes críticas desde La Habana. Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en su cuenta de redes sociales, la calificó de 'pequeña cumbre reaccionaria y neocolonial de Florida', en la que gobiernos de derecha de la región se comprometieron a aceptar el uso letal de la fuerza militar estadounidense para resolver problemas internos y mantener el orden en sus países.
Díaz-Canel enfatizó que el evento ataca la Proclamación de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, así como las aspiraciones de integración regional, y refleja la disposición a someterse a los intereses del poderoso vecino del norte bajo los preceptos de la Doctrina Monroe.
Por su parte, el ministro Bruno Rodríguez Parrilla, a través de su cuenta en la red social X, explicó que la mini-cumbre busca forzar a los gobiernos reaccionarios a aceptar una nueva versión de dominación mediante la Doctrina Monroe y sus corolarios, lo que implica una mayor subordinación de sus naciones al poder del norte.
Rodríguez Parrilla señaló que el único resultado público reconocido fue la firma por parte de los asistentes de un documento 'servil y deshonroso' que promueve el uso de la fuerza militar, especialmente la de Estados Unidos, como arma represiva contra carteles criminales en cada país y para sofocar conflictos internos y fronterizos.
Ambos líderes cubanos advirtieron que esta iniciativa representa un retroceso claro y peligroso en el proceso de independencia de los pueblos de América Latina y el Caribe, constituyendo una amenaza grave a la paz, la seguridad, la estabilidad y la integridad regional, así como una violación flagrante de la Proclamación de la Zona de Paz.