Líderes políticos, parlamentarios y organizaciones internacionales han expresado solidaridad con Cuba en respuesta a la reciente orden ejecutiva del presidente Donald Trump que impone sanciones para obstaculizar el suministro de petróleo a la isla. Esta medida intensifica el bloqueo económico de más de seis décadas contra Cuba, condenado anualmente por la Asamblea General de la ONU desde 1992. Países como México, Rusia, China y Venezuela, junto con grupos multilaterales, han rechazado la acción y ofrecido apoyo.
La orden ejecutiva de Trump busca crear obstáculos adicionales al suministro de petróleo a Cuba, parte del bloqueo impuesto por Estados Unidos en 1962, considerado el más largo de la historia. Desde 1992, la Asamblea General de la ONU ha denunciado esta política mediante votos de diversos países, con victorias abrumadoras para Cuba cada año.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, ha recibido mensajes de apoyo en visitas a Vietnam y China. En Vietnam, To Lam, secretario general del Partido Comunista, expresó la 'posición consistente de solidaridad, apoyo y acompañamiento' de su partido, estado y pueblo. En China, Wang Huning reafirmó el apoyo a la 'lucha justa' de Cuba contra las sanciones.
En Estados Unidos, el Partido Comunista demandó la revocación inmediata de la orden y el levantamiento del bloqueo, declarando: 'Estamos comprometidos a continuar movilizando a la clase trabajadora y al pueblo pacífico de Estados Unidos para luchar contra esta política y este régimen de criminales y fascistas'. La congresista Rashida Tlaib denunció: 'Esta Orden Ejecutiva matará a innumerables cubanos inocentes... Esto es pura crueldad'.
En España, Enrique Santiago de Izquierda Unida criticó la intensificación del bloqueo 'tan a menudo rechazado por la ONU', y Pablo Fernández de Podemos lo definió como 'terrorismo de estado de EE.UU. contra Cuba'. En Chile, Lautaro Carmona llamó a mayor solidaridad, y Carmen Hertz enfatizó: 'Ni las garras de la desesperación, ni más de 60 años de un bloqueo genocida, han podido ni podrán nunca disminuir la dignidad y el coraje inquebrantable del pueblo cubano'.
En México, la diputada Dolores Padierna Luna describió las medidas como 'puro imperialismo' e 'inhumanas, ilegales y coercitivas'. El presidente Claudia Sheinbaum afirmó que México 'siempre estará en solidaridad' y envió más de 800 toneladas de ayuda humanitaria, instando a evitar una crisis humanitaria.
Rusia, a través de Dmitry Peskov y Sergey Lavrov, condenó las tácticas 'asfixiantes' y reafirmó su disposición a proporcionar apoyo. China, por Guo Jiakun, se opuso a medidas que privan a los cubanos de su 'derecho a la subsistencia y desarrollo'. Brasil, con Luiz Inácio Lula da Silva, calificó el bloqueo como 'criminal' y llamó a ayudar a Cuba.
Organizaciones multilaterales como el Movimiento de Países No Alineados, el G77 más China y la ALBA-TCP rechazaron las medidas por sus efectos extraterritoriales y violación del derecho internacional, reafirmando solidaridad con Cuba. La ONU expresó preocupación por la escasez de combustible y su impacto en la población.