Cientos de productores de maíz, frijol y soya en el Huila han sufrido afectaciones por 7.200 millones de pesos debido a lluvias atípicas en enero y febrero. La Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce) urge al Gobierno Nacional a implementar medidas de apoyo urgente para mitigar el impacto en la seguridad alimentaria del país.
La ola invernal ha golpeado duramente a los agricultores del Huila, con pérdidas estimadas en 7.200 millones de pesos en cultivos de maíz y frijol, según reportó Arnulfo Trujillo Díaz, gerente general de Fenalce. De esta cifra, 6.000 millones corresponden al maíz, afectando a 125 productores en 900 hectáreas distribuidas en municipios como Garzón, Altamira, Guadalupe, Suaza, Pitalito, Campoalegre, Algeciras, Rivera, Palermo y Neiva. Para el frijol, las pérdidas ascienden a 1.200 millones de pesos, impactando 135 hectáreas de 220 familias en Santa María, Colombia, La Plata, El Pital y San Agustín. Además, más del 50% de las 400 hectáreas de soya sembradas recientemente, equivalentes a más de 200 hectáreas de 75 productores, también han sido dañadas, con posibles pérdidas adicionales de 700 millones de pesos.
Estas precipitaciones inesperadas, que ocurrieron durante la temporada normally seca, coincidieron con etapas críticas como la madurez fisiológica y la cosecha, causando pérdidas totales en algunos casos y deterioro en la calidad del grano en otros. Trujillo Díaz enfatizó que el maíz y el frijol son cultivos estratégicos para la soberanía alimentaria de Colombia, y que esta situación pone en riesgo la competitividad del sector agrícola y el sustento de cientos de familias.
El fenómeno no es aislado: departamentos como Córdoba, Nariño, Cundinamarca, el sur del Cesar, Boyacá y Putumayo también reportan afectaciones similares. El año pasado, lluvias parecidas en Huila, Nariño y Cundinamarca no recibieron respuesta gubernamental, pese a los listados presentados. Fenalce ha iniciado mesas de concertación, comenzando en Córdoba el 6 de enero, y planea extenderlas al Huila y otros regiones.
Para contrarrestar el impacto, la federación insta a los productores a registrarse en las Umata municipales y oficinas de Gestión de Riesgo de Desastres. Sus peticiones al Gobierno incluyen créditos especiales vía Finagro para recuperación y refinanciación, apoyos económicos directos, reconocimiento de emergencia por la Ungrd, asistencia técnica para adaptación climática y subsidios reforzados en seguros agropecuarios. Hasta ahora, no hay incrementos generalizados en precios, pero podrían surgir en el frijol por retrasos en cosechas y calidad reducida.