El director de cine húngaro Béla Tarr, conocido por sus obras radicales como Sátántangó y El caballo de Turín, ha fallecido en Budapest a los 70 años tras una larga enfermedad. Su muerte fue confirmada por el realizador Bence Fliegauf en nombre de la familia a la agencia MTI.
Béla Tarr, una figura clave en el cine de autor de las últimas décadas, rodó 11 largometrajes durante su carrera de cuatro décadas, desde su debut en 1979 con Nido familiar hasta Missing People en 2019, una videoinstalación encargada para el Wiener Festwochen que mostraba imágenes de pobres, migrantes y vagabundos en Viena.
Nacido en Pécs pero criado en Budapest en una familia obrera, Tarr comenzó como actor infantil a los 10 años en una adaptación televisiva de La muerte de Iván Ilich en 1965. Aspiraba a ser filósofo, pero tras filmar un corto sobre trabajadores gitanos, estudió en los estudios Béla Balázs y luego en la Academia Húngara de Artes Teatrales y Cinematográficas. Colaboró frecuentemente con su esposa, la directora Ágnes Hranitzky, en varios proyectos.
Su obra más emblemática, Sátántangó (1994), una película en blanco y negro de siete horas y media, adapta la novela de László Krasznahorkai y retrata el colapso del comunismo en un pueblo húngaro desolado. Tarr convenció al escritor para colaborar tras una anécdota en los años ochenta: se presentó en su casa, fue rechazado, pero insistió golpeando una ventana bajo la lluvia, diciendo: “Ve mis películas y entenderás por qué quiero adaptar tu literatura”.
Otras colaboraciones incluyen Las armonías de Werckmeister (2000), basada en Melancolía de la resistencia, y El hombre de Londres (2007), adaptando a Georges Simenon. Su último filme, El caballo de Turín (2011), ganó el Oso de Plata en Berlín y presenta secuencias largas, como una de 10 minutos pelando patatas en silencio.
Tarr influyó en directores como Pedro Costa, Apichatpong Weerasethakul, Gus Van Sant y László Nemes, quien fue su asistente. Impartió clases en la Film Factory de Sarajevo, de donde salieron cineastas como Valdimar Jóhannsson y Pilar Palomero.
En marzo de 2023, durante un homenaje en el festival D’A de Barcelona, Tarr reflexionó: “El cine está ahí cuando algo te importa y quieres compartirlo, eso es muy humano”. Criticó la industria: “¡Sois libres! ¡Y me cago en la industria cinematográfica!”, y aconsejó: “Debéis encontrar vuestro propio lenguaje. Vivid la vida, estudiad la vida. El cine… vendrá”.