Brigitte Bardot, la actriz y cantante francesa que se convirtió en un mito erótico de los años 50 y 60, ha fallecido este domingo a los 91 años, según ha anunciado su Fundación. Protagonizó unas 50 películas y grabó más de 60 canciones antes de retirarse en 1973 para dedicarse al activismo animalista.
Brigitte Bardot, nacida el 28 de septiembre de 1934 en París, saltó a la fama en 1956 con la película Y Dios creó a la mujer, dirigida por su entonces esposo Roger Vadim. En esta cinta, ambientada en Saint-Tropez, interpretó a una joven huérfana deseada por varios hombres, encarnando la sensualidad de los años 50 al nivel de Marilyn Monroe. La película anunció una revolución en la imagen de la femme fatale, donde la inocencia seducía más que la malicia.
A lo largo de su carrera, Bardot protagonizó clásicos como El desprecio (1963) de Jean-Luc Godard, donde posó desnuda en las primeras imágenes, o Una vida privada (1961) de Louis Malle, en la que interpretó una versión de sí misma luchando contra la fama. También destacó en El amor es mi oficio (1958) con Jean Gabin y La verdad (1960), nominada al Oscar a Mejor Película en Lengua Extranjera. En total, rodó una cincuentena de películas, muchas mediocres, como Shalako (1968) con Sean Connery.
Su vida personal fue tumultuosa: se casó cuatro veces, incluyendo con Vadim y el magnate alemán Gunter Sachs, y sufrió varios intentos de suicidio. En 1973, a los 39 años, se retiró del cine declarando: "Di mi juventud y mi belleza a los hombres, doy mi sabiduría y mi experiencia a los animales". Fundó su fundación para la defensa de los animales y rechazó la Legión de Honor en 1985.
Bardot se convirtió en una figura controvertida por su activismo, criticando la islamización de Francia y el movimiento MeToo, al que llamó hipócrita. En una entrevista con Paris Match, afirmó: "Las actrices que se quejan de abuso sexual solo buscan publicidad". Vivió sus últimos años en el sur de Francia y fue hospitalizada varias veces en meses recientes por una enfermedad grave.
Su muerte, anunciada por su Fundación, cierra una era. Fue imagen exportable de Francia, símbolo de liberación sexual y víctima del acoso mediático, encarnando las paradojas de su tiempo.