Marguerite Stern, exactivista de Femen, explica en una entrevista cómo su postura crítica ante la causa trans la llevó a un «cambio político» de izquierda a derecha. Procedente de un entorno feminista comprometido, describe su trayectoria desde estudiante provinciana en París, marcada por acoso sexista y activismo radical. En un libro íntimo, aborda su apertura al amor por Francia y a la trascendencia.
Marguerite Stern, una joven estudiante de provincia, llega a París y descubre el acoso sexista cotidiano en las calles de la capital del norte. Esta experiencia la impulsa hacia el activismo dentro de Femen, donde encuentra una liberación jubilosa. Militante apasionada, se involucra en múltiples causas: acciones topless contra el patriarcado, voluntariado en un hogar para menores indocumentados en la jungla de Calais, arrestos en Ucrania y Túnez, o pegado de mensajes contra feminicidios. Antaño cercana a Charlie Hebdo, Stern abraza las luchas de la extrema izquierda. Pero la intolerancia y el sectarismo en estos círculos la alejan progresivamente. Sus posiciones contrarias a la causa trans, rechazando que sus métodos sean cooptados por activistas trans, la convierten en paria. Sus antiguos aliados se transforman en enemigos implacables, buscando destruirla. Esta ruptura marca un «cambio político» hacia la derecha. En su libro íntimo y cargado, Stern relata su conversión al amor por Francia y su apertura a la trascendencia. La entrevista revela cómo esta evolución personal refleja tensiones más amplias en el feminismo contemporáneo, donde la libertad de pensamiento a veces es asfixiada por la ideología.