El director general del OIEA, Rafael Grossi, declaró este lunes en Viena que el programa de submarinos de propulsión nuclear previsto por Corea del Sur no debería suscitar preocupaciones de proliferación, dado el sólido acuerdo de salvaguardias existente con el organismo.
Grossi señaló que Seúl y el OIEA ya han iniciado conversaciones, aunque permanecen en una etapa preliminar debido a la falta de detalles específicos sobre el programa. Indicó que los países parte del Tratado de No Proliferación Nuclear deben notificar al OIEA y concluir un acuerdo especial para construir submarinos de propulsión nuclear. El principal desafío técnico, señaló, es garantizar la rendición de cuentas del material nuclear cargado en submarinos que pueden operar bajo el agua durante largos periodos fuera de las inspecciones rutinarias. Deben encontrarse vías técnicas para que la cantidad de uranio que salió del puerto coincida con la cantidad al regresar, un proceso que llevará mucho tiempo. Seúl planea botar el primer submarino de propulsión nuclear a mediados de la década de 2030 y ponerlo en servicio operativo antes de 2040. El esfuerzo sigue a una cumbre celebrada el pasado octubre entre el presidente Lee Jae Myung y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.