El agua que se filtra de acantilados rocosos cerca de la estación Senjojiki en la línea JR Gono en Fukaura, prefectura de Aomori, se ha congelado en cortinas de hielo, cautivando a los transeúntes. Expuestas a vientos fríos del mar de Japón, las carámbanas miden unos 20 metros de alto y 100 metros de ancho, formando una popular vista invernal. Se redujeron ligeramente el fin de semana por el alza de temperaturas, pero se espera que crezcan de nuevo si persiste el frío.
Fukaura, en la prefectura de Aomori, es un pueblo costero famoso por sus impresionantes atardeceres. Este invierno, las cortinas de hielo formadas por agua filtrada y congelada de acantilados cerca de la estación Senjojiki de la línea JR Gono se han convertido en foco de atención. Vientos fríos del mar de Japón han creado carámbanas que cubren unos 20 metros de alto y 100 metros de ancho, deleitando a los espectadores desde los trenes que pasan. Estas formaciones de hielo son una apreciada atracción invernal en la región. Los visitantes suelen detenerse para fotografiar el espectáculo. Las carámbanos disminuyeron el reciente fin de semana por clima más suave, pero se prevé recimiento si vuelven las condiciones gélidas, con temporada pico usualmente hasta febrero. El pueblo aprovecha estas maravillas naturales para potenciar el turismo invernal, complementando sus célebres vistas costeras. Las cortinas de hielo resaltan la belleza estacional dramática del área, atrayendo miradas a esta joya del norte japonés.