A medida que se intensifican los temores de escasez de GLP debido a las interrupciones del conflicto en Asia Occidental, el gobierno indio ha asegurado suministros adecuados y ha tomado medidas contra el mercado negro, mientras la demanda de estufas de inducción continúa aumentando tras el rush inicial reportado a principios de esta semana. El primer ministro Narendra Modi llamó a la calma, prometiendo superar la crisis como durante la Covid.
Basándose en el fuerte aumento en las ventas de estufas de inducción provocado por las preocupaciones iniciales sobre el suministro de GLP, el gobierno ha invocado poderes de emergencia para priorizar los cilindros domésticos, recortando las asignaciones comerciales para restaurantes y albergues estudantiles. El director ejecutivo de TTK Prestige, Venkatesh Vijayaraghavan, reportó un aumento triplicado en la demanda, con la producción a plena capacidad y subidas de precios previstas para junio. Informes indican que Delhi está negociando con Teherán para el paso seguro de buques de combustible con destino a India a través del Estrecho de Ormuz. El primer ministro Modi advirtió de acciones estrictas contra los promotores de pánico y los revendedores del mercado negro. La Policía de Delhi alertó sobre estafas cibernéticas con enlaces falsos de reserva. En Madurai, las autoridades incautaron 398 cilindros y arrestaron a dos personas. El jefe de Gobierno de Punjab, Bhagwant Singh Mann, desestimó los rumores de escasez, afirmando existencias abundantes. Se están activando combustibles alternativos como el queroseno y la biomasa. Las compañías de comercialización de petróleo están distribuyendo alrededor de 50 lakh cilindros diarios, con precios de gasolina y diésel estables.