Italia aseguró una victoria por 2-0 sobre Irlanda del Norte en Bérgamo para avanzar a la final de la eliminatoria para la Copa del Mundo. Sandro Tonali abrió el marcador con una magnífica volea, y Moise Kean añadió un segundo gol al final del encuentro. Los Azzurri dominaron tras el descanso frente a una resiliente selección de Irlanda del Norte.
Italia dio un paso importante hacia la clasificación para la Copa del Mundo al derrotar a Irlanda del Norte 2-0 en la semifinal de la eliminatoria disputada en Bérgamo. Los locales tuvieron problemas en una frustrante primera parte, donde dominaron la posesión pero crearon pocas ocasiones claras frente a una defensa disciplinada. Federico Dimarco puso a prueba al guardameta Pierce Charles desde lejos, mientras que Sandro Tonali cabeceó desviado tras una jugada a balón parado. Moise Kean y Mateo Retegui tuvieron poca participación en ataque, con oportunidades limitadas principalmente a tiros lejanos o acciones a balón parado. Irlanda del Norte, liderada por Conor Bradley y Shea Charles en las transiciones, ofreció poco peligro ofensivo y se centró en contener al rival. La segunda mitad trajo cambios, ya que Italia aumentó su intensidad. Kean estuvo cerca de marcar en dos ocasiones al inicio, obligando a Charles a realizar una gran parada, y Riccardo Calafiori casi aprovecha un error defensivo. El gol llegó en el minuto 56 cuando Tonali conectó una volea desde el borde del área tras un centro parcialmente rechazado, superando a Charles por velocidad y encendiendo a la afición local. Italia controló el resto del partido, con Kean forzando otra parada e intentando una chilena que se fue desviada. Irlanda del Norte cedió ante la presión pero se mantuvo firme hasta el minuto 80, cuando Tonali envió un pase bombeado. Kean mostró fuerza para aguantar a su marcador, recortar hacia adentro y disparar con la izquierda pegado al poste, sentenciando la victoria. Irlanda del Norte se marcha con mérito por su organización, aunque su falta de pegada resultó decisiva. Italia espera ahora al ganador entre Gales en la final de la eliminatoria, donde una sola victoria les devolverá a la Copa del Mundo.