En un tribunal de Fukushima, tres youtubers ucranianos fueron multados cada uno con ¥100.000 por allanamiento en la zona de exclusión nuclear. Esta sentencia indulgente destaca que Japón se queda atrás de otros países asiáticos en la represión de streamers molestos.
El 25 de diciembre de 2025, un tribunal en la prefectura de Fukushima sentenció a tres youtubers ucranianos a multas de ¥100.000 ($650) cada uno, en lugar de penas de prisión de varios meses. En septiembre, Alexander Kryukov, de 43 años, quien transmite a más de 6,6 millones de suscriptores como Kreosan, y otras dos personas emitieron en directo su viaje a la zona de exclusión nuclear de Fukushima en la localidad de Okuma. Aunque la transmisión en vivo ha sido eliminada, el grupo se grabó explorando una casa desocupada, inspeccionando objetos del hogar y preparando té en una propiedad abandonada tras el triple desastre de 2011.
Esta sentencia distingue a Japón de una tendencia creciente en el este y sudeste de Asia, donde los streamers molestos —personalidades en línea que realizan comportamientos transgresores durante sus viajes para generar contenido viral— enfrentan serias repercusiones legales en vez de simples advertencias o deportaciones rápidas. El enfoque de Japón parece laxo en comparación, resaltando un retraso en abordar tales transgresiones en línea.