La Autoridad de Regulación Nuclear de Japón ha iniciado una inspección in situ en la sede de Chubu Electric Power en Nagoya por datos fraudulentos de riesgo sísmico relacionados con la central nuclear de Hamaoka. La investigación busca esclarecer completamente las circunstancias y motivos del mal comportamiento, que pudo haber subestimado los movimientos sísmicos del suelo en la instalación. Dependiendo de los hallazgos, la autoridad podría imponer medidas severas, como rechazar reinicios de reactores o revocar el permiso de instalación de la planta.
El 26 de enero de 2026, la Autoridad de Regulación Nuclear de Japón (NRA) inició una inspección in situ en la sede de Chubu Electric Power en Nagoya, prefectura de Aichi. El foco está en el fraude de datos de riesgo sísmico relacionado con la central nuclear Hamaoka de la compañía en la prefectura de Shizuoka. Durante la inspección, la NRA examinará documentos y registros relacionados con la elaboración de los datos fraudulentos, así como la información utilizada en las revisiones de seguridad de reactores. También entrevistará a empleados implicados en la irregularidad. La investigación, que se espera dure al menos varios meses, busca revelar las circunstancias completas y los motivos del mal comportamiento. Con base en sus resultados, la autoridad decidirá sobre posibles acciones contra Chubu Electric. En su reunión regular del 14 de enero, la NRA consideró sanciones que incluyen la desaprobación del reinicio de un reactor en Hamaoka y la revocación del permiso de instalación de la planta. «(El fraude de datos) es un caso grave que requiere estudiar un castigo severo», dijo el jefe de la NRA, Shinsuke Yamanaka, en una conferencia de prensa ese día. Según Chubu Electric, las irregularidades datan de 2018 o antes. La compañía seleccionó ondas sísmicas representativas utilizando métodos diferentes a los presentados en las revisiones de la NRA. Alrededor de 2018, comenzó a elegir deliberadamente ondas distintas a los valores promedio, subestimando potencialmente los movimientos sísmicos del suelo que podría enfrentar la planta. La NRA se enteró del problema a través de una denuncia externa en febrero del año anterior. Chubu Electric admitió la irregularidad en diciembre y la anunció públicamente el 5 de enero. Bajo la ley de regulación de reactores nucleares, la NRA ha ordenado a la compañía presentar un informe sobre los hechos y ha suspendido las revisiones para reactivar los reactores de Hamaoka. Este escándalo plantea interrogantes sobre la supervisión de la seguridad y la gobernanza corporativa en el sector nuclear japonés.