Tokyo Electric Power Company reinició el reactor número 6 de la central nuclear de Kashiwazaki-Kariwa tras unos 14 años, pero suspendió las operaciones solo seis horas después de alcanzar el estado crítico debido a una alarma. Este evento, el primer reinicio de la compañía desde el desastre de Fukushima de 2011, resalta las preocupaciones continuas sobre la seguridad en la reactivación nuclear de Japón.
Tokyo Electric Power Company Holdings (Tepco) reinició el reactor número 6 de la central nuclear de Kashiwazaki-Kariwa en la prefectura de Niigata la noche del 22 de enero de 2026, marcando el primer reinicio de reactor de la compañía desde el desastre de la unidad 1 de Fukushima en 2011. Al retirar las barras de control, el reactor alcanzó el estado crítico, considerado un paso clave en los esfuerzos de Japón para reducir la dependencia de la energía importada y reconstruir la confianza pública perdida en la fusión que liberó grandes cantidades de material radiactivo y obligó a evacuar a 160.000 personas. Solo seis horas después, la mañana del 23 de enero, sonó una alarma, lo que llevó a Tepco a suspender las operaciones. La planta, la más grande del mundo, estaba programada para entrar en operación comercial el 26 de febrero para suministrar electricidad al área de Tokio, pero el incidente ha planteado dudas sobre el calendario de reinicio. Este es el 15º reactor reiniciado en Japón en medio de cambios de política; en 2022, el gobierno revirtió su curso de minimizar el uso nuclear a aprobar nuevas construcciones, impulsado por necesidades de seguridad energética ante el aumento de precios del petróleo por la invasión rusa de Ucrania y objetivos de descarbonización. Los residentes locales cerca de la planta albergan una profunda desconfianza hacia Tepco, con planes de evacuación que cubren a 420.000 personas en un radio de 30 kilómetros que plantean desafíos, especialmente durante nevadas invernales intensas. Los gobiernos central y prefectural deben abordar las preocupaciones mejorando las rutas de evacuación. Como operador del sitio de Fukushima, Tepco asume una gran responsabilidad por los costos de desmantelamiento y 17 billones de yenes en compensaciones, subrayando la necesidad de priorizar la máxima seguridad. (182 palabras)