La población infantil de Japón (de 0 a 14 años) disminuyó alrededor de 350,000 personas en el último año, alcanzando el nivel más bajo desde 1950 y marcando el cuadragésimo quinto descenso anual consecutivo, según The Japan Times.
Este declive sitúa a la población infantil japonesa en su punto más bajo desde 1950, lo que subraya el impacto acumulado de décadas de caída en las tasas de natalidad en una sociedad que envejece.
Esto sucede tras el mínimo histórico de 705,809 nacimientos registrado en 2025, el décimo año consecutivo de descenso, tal como se informó a principios de este año. La baja fertilidad, impulsada por presiones económicas y factores sociales, persiste a pesar de los incentivos gubernamentales, como el apoyo al cuidado infantil y las ayudas financieras, los cuales han mostrado un éxito limitado hasta el momento.
Esta tendencia genera preocupación por la futura escasez de mano de obra y la presión sobre los servicios sociales.