Colectivos LGBTIQ+ denunciaron el internamiento forzoso de una mujer trans en Tijuana por parte del Centro Cristiano de Rehabilitación Jireh, conocido como Patrulla Espiritual. El caso derivó en una investigación por privación ilegal de la libertad y la posterior liberación de Karime mediante un amparo judicial.
A inicios de mayo de 2026, el grupo interceptó a Karime en Tijuana y la trasladó al centro en Ejido Matamoros. Organizaciones acusaron al centro de realizar esfuerzos por corregir la identidad de género, lo que viola la ley estatal vigente desde 2022.
El 13 de mayo, la Fiscalía General de Baja California abrió la carpeta NUC 2026-14466. La Comisión Estatal de los Derechos Humanos también inició una indagatoria.
El 20 de mayo, un juez ordenó la liberación de Karime tras un amparo presentado por activistas. Su madre se opuso a la salida.
Paola Pereira, del Comité Orgullo Mexicali, señaló que los centros carecen de regulación y capacitación para atender a personas de la diversidad sexual.