El líder norcoreano Kim Jong-un convocó el domingo una reunión con comandantes del ejército y ordenó el refuerzo de las unidades de primera línea a lo largo de la frontera sur. Los medios estatales informaron que la medida forma parte de los continuos esfuerzos de Pyongyang para aumentar la preparación para el combate.
Kim destacó que el avance de la tecnología militar en unidades clave, particularmente en las fuerzas de primera línea, desempeña un papel fundamental en la disuasión eficaz de la guerra. Instó al ejército a aumentar la vigilancia contra el «archienemigo» de Corea del Norte y a mantener la política de convertir la frontera sur en una «fortaleza inexpugnable».
El líder describió la remodelación de la estructura organizativa militar y el fortalecimiento de las unidades de primera línea como una «decisión importante para disuadir la guerra de manera más exhaustiva». También anunció reformas en el sistema de entrenamiento con un mayor enfoque en ejercicios prácticos adaptados a la «guerra moderna».
La reunión sigue a una orden dada a principios de este mes para desplegar un nuevo obús autopropulsado a lo largo de la frontera sur para finales de año. Posteriormente, Kim participó en una sesión fotográfica con altos mandos, incluidos Ri Yong-gil, jefe del Estado Mayor General del Ejército Popular de Corea, y Pak Jong-chon, asesor del Ministerio de Defensa.