En el Noveno Congreso del Partido de los Trabajadores de Corea, el líder Kim Jong-un declaró que Corea del Norte redoblará esfuerzos para aumentar el número de armas nucleares y expandir sus medios y alcance de despliegue. Adoptó un tono hostil hacia Corea del Sur, tildándola de 'entidad más hostil', mientras dejó abiertas ofertas condicionales de diplomacia con Estados Unidos. Esta estrategia de doble vía subraya el enfoque de Pyongyang en fortalecer sus capacidades nucleares en medio de tensiones regionales.
En el Noveno Congreso del Partido de los Trabajadores de Corea, el líder norcoreano Kim Jong-un declaró que el país 'redoblará esfuerzos para aumentar el número de armas nucleares y expandir los medios y el alcance de su despliegue', según la Agencia Central de Noticias Coreana estatal. Describió la fuerza nuclear de la nación como una 'garantía fiable' de su seguridad y desarrollo. Kim delineó un ambicioso plan de modernización militar para el nuevo plan quinquenal, que incluye sistemas de misiles balísticos intercontinentales más avanzados lanzados desde tierra y submarinos, plataformas de ataque no tripuladas habilitadas por inteligencia artificial, capacidades antisatélite, sistemas de guerra electrónica potentes diseñados para paralizar estructuras de mando enemigas, y satélites de reconocimiento más sofisticados. Puso especial énfasis en el armamento nuclear de las fuerzas navales para fortalecer las capacidades de contraataque y la supervivencia.