El presidente Lee Jae-myung se reunió el 2 de abril en Seúl con seis legisladores estadounidenses del Grupo de Estudio del Congreso sobre Corea y reafirmó su compromiso de recuperar el control operativo en tiempo de guerra de manos de Washington. Declaró que, además de aumentar el gasto en defensa, Corea del Sur pretende reducir la carga de Estados Unidos y salvaguardar la paz en la península coreana con sus propias capacidades. Estas declaraciones se producen tras las críticas del expresidente Donald Trump.
El presidente Lee Jae-myung se reunió el 2 de abril en Seúl con seis miembros del Grupo de Estudio del Congreso sobre Corea. La delegación incluyó a Ami Bera (D-CA), Ryan Zinke (R-MT), Mark Pocan (D-WI), Mary Gay Scanlon (D-PA), Jill Tokuda (D-HI) y Patrick Harrigan (R-NC).
Lee señaló: "Además de aumentar el gasto en defensa, aspiramos a reducir la carga sobre Estados Unidos recuperando el control operativo en tiempo de guerra, y asumir la responsabilidad de salvaguardar la paz y la estabilidad en el noreste de Asia, particularmente en torno a la península coreana". Y añadió: "Creemos que es justo que la defensa de la península coreana se lleve a cabo mediante nuestras propias fuerzas y capacidades".
Las declaraciones se produjeron después de que Donald Trump dijera el miércoles que Corea del Sur "no era de ayuda" para EE. UU. a pesar de que las tropas estadounidenses se encuentran "en peligro" cerca de una Corea del Norte con capacidad nuclear. Lee enfatizó la importancia de la desnuclearización de la península coreana y el diálogo entre Washington y Pionyang. Reiteró su propuesta de que Trump actúe como un "pacificador" con Seúl como "marcapasos".
Ambas partes intercambiaron puntos de vista sobre la alianza entre Corea del Sur y Estados Unidos, y cuestiones relacionadas con la península coreana y Oriente Medio. Lee instó a apoyar la cooperación en energía nuclear pacífica, submarinos de propulsión nuclear y construcción naval, así como el paquete de inversiones de Corea del Sur en EE. UU. Solicitó mejoras en el sistema de visados estadounidense, citando la redada migratoria del año pasado en una fábrica coreana en Georgia, y la aprobación de la Ley de Asociación con Corea (Partner with Korea Act) para 15.000 visados E-4. La portavoz presidencial, Kang Yu-jung, afirmó que acordaron la necesidad de mantener una comunicación estrecha.