Tras más de 25 años como actriz, Kristen Stewart relata un cambio en el trato que recibe en Hollywood después de su debut como directora. La actriz nominada al Oscar destaca el nuevo respeto ganado desde que dirigió The Chronology of Water. Atribuye este cambio a las percepciones sobre directores frente a actores.
Kristen Stewart, actriz nominada al Oscar con más de 25 años en la industria, ha experimentado un notable aumento de respeto desde que se puso detrás de la cámara por primera vez. Su debut directorial, The Chronology of Water, se estrenó en Cannes el año pasado y desde entonces ha sido adquirido por The Forge. La película ahora se exhibe en cines en salas de cine. En una entrevista con The Times UK, Stewart describió la diferencia en el trato: «A las actrices las tratan como mierda, tengo que decírtelo. La gente piensa que cualquiera puede ser actriz, pero la primera vez que me senté a hablar de mi película como directora, pensé, wow, esta es una experiencia diferente, me hablan como si fuera alguien con cerebro». Elaboró sobre los sesgos de la industria, afirmando: «Hay esta idea de que los directores tienen habilidades sobrenaturales, lo cual no es verdad. Es una idea perpetuada por hombres. No para sonar como si me quejara todo el tiempo, pero es peor para las actrices femeninas que para los actores masculinos: a ellas las tratan como marionetas, pero no lo son». La película, basada en la memoria de 2011 de Lidia Yuknavitch, presenta a Imogen Poots como una joven que se vuelca a la natación competitiva tras una infancia abusiva. Stewart elogió el compromiso de Poots: ella «puso todo su cuerpo y alma en esta película». Stewart misma se sumergió por completo en el proyecto, diciendo: «El cine es 100 por ciento absorbente por completo. Fui una maníaca en esta película. Apenas existía fuera de ella, pero nunca me he sentido más viva». Este debut marca un momento pivotal para Stewart, subrayando las discusiones en curso sobre las dinámicas de género en Hollywood.