Maggie Gyllenhaal compartió reflexiones sobre dirigir a su hermano Jake Gyllenhaal en un cameo para su próxima película The Bride!. En una entrevista, reflexionó sobre la envidia de inicios de carrera hacia su estrellato y su crecimiento personal al superar esos sentimientos. El romance gótico, inspirado en Bride of Frankenstein, cuenta con un reparto destacado y llega a los cines el 6 de marzo.
Maggie Gyllenhaal, conocida por su debut como directora en The Lost Daughter, se sinceró sobre su experiencia al frente de The Bride!, un romance gótico inspirado libremente en la película de 1935 Bride of Frankenstein y la novela de Mary Shelley. La película cuenta con Jessie Buckley en el papel protagonista, junto a Christian Bale, Peter Sarsgaard —esposo de Maggie—, Annette Bening y Penélope Cruz. Está prevista su llegada a los cines el 6 de marzo. nnEn una conversación con The New York Times, Gyllenhaal detalló el proceso cuidadoso de incorporar a su hermano Jake Gyllenhaal en un pequeño cameo. Dijo: «Esperé hasta estar absolutamente segura de que pedirle que hiciera esta parte en la película —es un papel bastante pequeño, solo un cameo, en realidad— me aseguré, realmente reflexioné mucho para confirmar que era lo correcto pedirle». Admitió que se le saltaron las lágrimas durante la conversación y se rio de su tardanza, llamándolo «un error de novata». nnGyllenhaal enfatizó la importancia de la colaboración, afirmando: «Significó mucho para mí». Explicó que al comienzo de su carrera buscó diferenciarse de su padre cineasta, su madre guionista y su hermano actor. Sobre su relación, indicó que «nunca hemos estado distanciados, pero nunca hemos estado tan cerca como ahora». nnLa directora también profundizó en su interés por la envidia, describiéndola como un «pecado capital» y relacionándola con sentimientos de escasez en la industria. Reflexionó: «No creo que fuera consciente de la envidia, pero estaba ahí», cuando Jake se convirtió en estrella de cine desde joven. Gyllenhaal contó cómo contactar a la directora Emerald Fennell le ayudó a cambiar su perspectiva: dándose cuenta de que «en realidad estamos al 100% en el mismo equipo. Hay suficiente para todo el mundo». nnEste proyecto representa un hito personal para Gyllenhaal, que combina lazos familiares con una exploración profesional de emociones humanas como los celos y la admiración.