En Kioto, las geishas, conocidas localmente como geikos, han dado inicio al tradicional Miyako Odori, un espectáculo centenario que celebra la primavera entre cerezos en flor. Ataviadas con kimonos de color azul celeste adornados con flores, las bailarinas giran con elegancia ante cientos de espectadores. El evento, conocido como el "baile de la capital", se remonta a 1872.
En el distrito de Gion en Kioto, Kyoko Sugiura, directora de la escuela de geishas Yasaka Nyokoba Gakuen, señaló: "Al igual que los cerezos florecen cuando se acerca la primavera, el Miyako Odori es una tradición primaveral en Kioto".
La representación comenzó poco después de que Kioto acogiera la primera exposición nacional de Japón, un esfuerzo por revitalizar la ciudad tras el traslado de la capital a Tokio en 1869. Su formato se ha mantenido prácticamente invariable, aunque los elementos de música y danza se actualizan ocasionalmente.
Las geishas, o geikos en Kioto, suelen actuar en entornos pequeños y privados en establecimientos exclusivos. Sugiura apuntó: "Por eso a menudo se considera un mundo muy exclusivo. Pero el Miyako Odori es un espectáculo de una hora... Cualquiera que tenga una entrada puede disfrutar de la función".
La experta en geishas Maria Superata, quien ha trabajado como intérprete para ellas, lo describió como una combinación de "elementos del kabuki... danza tradicional... actuar, cantar, tocar instrumentos, todo en uno". Sin embargo, su número está disminuyendo, ya que cada vez menos jóvenes japonesas aceptan la exigente disciplina y las artes tradicionales.