Los Angeles Lakers confrontaron a los árbitros tras su derrota en el segundo partido contra los Oklahoma City Thunder. Los jugadores y el entrenador JJ Redick destacaron preocupaciones sobre el juego físico y las faltas personales señaladas durante el encuentro.
Tras el partido del jueves por la noche, Austin Reaves protagonizó un tenso intercambio con el árbitro John Goble. Más tarde, Reaves describió la interacción como una falta de respeto, señalando que Goble le había gritado en la cara durante una situación de salto entre dos a falta de unos seis minutos para el final del último cuarto. Los Lakers en conjunto se acercaron a los árbitros en el centro de la pista una vez concluido el encuentro.