Un operario detenido por provocar el incendio forestal de Ávila, que ha arrasado 50.000 hectáreas, llevaba varios días utilizando maquinaria pesada prohibida en la zona, según testigos y la investigación de la Guardia Civil.
El incendio comenzó a las 13.00 horas del 22 de julio en Burgohondo cuando el detenido conducía el vehículo sin licencia ni autorización. Una chispa originó el fuego que se propagó a gran velocidad. El operario reconoció que movía la máquina pero negó realizar trabajos, aunque testigos y el informe técnico del Seprona desmintieron su versión.
Dos testigos declararon haber visto al hombre usando la maquinaria días previos para abrir caminos en la zona donde estaba prohibido su uso por la ola de calor. El Gobierno de Castilla y León había decretado la restricción. El propietario del vehículo también está investigado pero no fue detenido.
A los dos hombres se les atribuye un presunto delito de incendio forestal y otro contra los recursos naturales y el medio ambiente, con agravantes por afectar áreas próximas a núcleos habitados. Las diligencias se remitirán al juzgado y a la Fiscalía.