En CES 2026, la startup Mangoslab presentó el Nemonic Dot, una impresora de etiquetas Braille activada por voz diseñada para ayudar a personas videntes a crear etiquetas para sus seres queridos ciegos. Con un precio de $995, ofrece una alternativa más barata a los dispositivos tradicionales que cuestan más de $1.250. El dispositivo utiliza una app de smartphone para convertir palabras habladas en tiras Braille para objetos cotidianos como botellas de medicamentos.
Mangoslab, que surgió como un spin-off del departamento de investigación C-Lab de Samsung, ha evolucionado su impresora anterior de notas adhesivas Nemonic en el Nemonic Dot. Este dispositivo compacto, aproximadamente del tamaño de una pila de posavasos, se conecta de forma inalámbrica a un smartphone mediante una app dedicada. Los usuarios hablan el contenido de la etiqueta deseada, que la app traduce del habla a texto y luego a Braille, imprimiéndolo en tiras adhesivas para adherir a objetos.
Durante una demostración en CES Unveiled, el Nemonic Dot etiquetó objetos de apariencia similar para evitar confusiones, como saleros y pimenteros o botellas de analgésicos y probióticos del mismo tamaño. A diferencia de las impresoras de etiquetas Braille convencionales que requieren teclear en botones estilo Perkins o teclados QWERTY, el Nemonic Dot se basa enteramente en entrada de voz, lo que lo hace más accesible para no expertos.
La app mostró algunos desafíos en entornos ruidosos, con dificultades para nombres largos de medicamentos como acetaminofén antes de procesarlos correctamente tras un reinicio. Aunque está dirigida principalmente a familiares videntes que asisten a ciegos, el dispositivo carece de funciones integradas para que usuarios ciegos verifiquen las etiquetas de forma independiente, como confirmación de texto a voz.
Se espera su lanzamiento en el segundo trimestre de 2026, el Nemonic Dot costará $995, con recargas de cinta adhesiva estándar a $5 cada una. Se planea una opción de cinta de cobre más resistente, aunque su precio aún no está decidido. Esta innovación aborda un problema clave de seguridad para los ciegos al simplificar la creación de etiquetas táctiles para objetos potencialmente peligrosos como medicamentos.