Martina Navratilova ha expresado su firme apoyo a las nuevas normas de elegibilidad de la WTA que exigen pruebas genéticas a las jugadoras. La ganadora de 18 títulos de Grand Slam describió la medida como un paso claro para garantizar que solo mujeres biológicas compitan en el tenis femenino.
Navratilova publicó en X que no tuvo ningún papel en la elaboración de la política, pero que celebraba su claridad. "Estoy muy feliz de que en la WTA tengamos claro que somos una asociación femenina y que solo las mujeres, en cuanto a hembras, pueden competir al más alto nivel del tenis femenino", escribió.
La política sustituye a una norma de 2024 que permitía a las mujeres transgénero competir si mantenían sus niveles de testosterona por debajo de 2.5 nmol/L durante dos años. Ahora se basa en una única prueba del gen SRY mediante un hisopo bucal, una muestra de saliva o una extracción de sangre.
Navratilova se ha enfrentado a críticas en internet que tildan la norma de invasiva y discriminatoria. Ella respondió que la medida pretende proteger la competencia justa en lugar de excluir a nadie. Los funcionarios de la WTA afirmaron que siguen comprometidos a tratar a todas las jugadoras con dignidad durante la implementación, que comienza este año.