El evento ATP 500 en Acapulco, programado del 23 al 28 de febrero de 2026, ha introducido una reducción del 4,5 % en los premios para el ganador y una prohibición de carne roja en el restaurante de jugadores para abordar riesgos de contaminación por dopaje. El campeón defensor Tomáš Macháč regresa en un cuadro con cabezas de serie como Alexander Zverev y Alex de Minaur. Los cambios buscan proteger la elegibilidad de los jugadores mientras generan debate sobre el bienestar de los jugadores y las prioridades del torneo.
El Abierto Mexicano, oficialmente el Abierto Mexicano Telcel presentado por HSBC, ha sido una parada clave en el ATP Tour desde su inicio. Para la edición 2026, que se disputará del 23 al 28 de febrero en Acapulco, los organizadores han implementado ajustes notables. Los premios para el ganador se han reducido un 4,5 %, pasando de los 2.585.410 dólares otorgados en 2025. Este recorte viene acompañado de una política que prohíbe la carne roja en el menú del restaurante de jugadores, motivada por preocupaciones sobre una posible contaminación con sustancias prohibidas. Un documento circulando entre los jugadores explica la medida dietética: «Para minimizar el riesgo de contaminación con sustancias antidopaje prohibidas, el Abierto Mexicano Telcel presentado por HSBC, en colaboración con la ATP, proporcionará opciones de proteínas de alta calidad que no incluyen carne». Las alternativas incluyen pescado, mariscos, huevos, productos lácteos y legumbres para garantizar las necesidades nutricionales sin riesgos. Funcionarios de la ATP han descrito la política como «puramente preventiva», destacando su papel en la protección de la elegibilidad de los jugadores y la integridad del torneo según las directrices de la Agencia Mundial Antidopaje. Esta iniciativa responde a problemas históricos en América Latina, donde los tratamientos ganaderos con esteroides anabólicos o hormonas de crecimiento han llevado a que carne contaminada entre en la cadena alimentaria. Casos pasados subrayan la justificación: En 2024, el jugador brasileño Nicolas Zanellato dio positivo por boldenona en un evento Challenger en Colombia, pero fue exonerado por la International Tennis Integrity Agency (ITIA) tras evidencias que lo vinculaban a carne de res contaminada. De manera similar, en 2022, Tara Moore y Bárbara Gatica enfrentaron pruebas positivas en Bogotá, que luego se dictaminaron como «Sin Culpa ni Negligencia» debido a carne contaminada. El exnúmero 1 en dobles Robert Farah fue suspendido provisionalmente en 2020 tras una prueba positiva de carne colombiana, pero fue exonerado tras la investigación. La ITIA ha emitido advertencias similares en otros lugares, incluyendo recomendaciones para jugadores en China, México y Guatemala para evitar la carne y optar por proteínas vegetales o de pescado. El año pasado, durante la gira asiática posterior al US Open, tales alertas destacaron cómo comidas rutinarias podrían poner en riesgo carreras. Aunque no hubo incidentes de dopaje en el Abierto Mexicano 2025, surgieron preocupaciones de salud con las retiradas de cabezas de serie como Casper Ruud, Holger Rune y Tommy Paul por enfermedad. El cuadro de 2026 incluye a Alexander Zverev como cabeza de serie número 1 y campeón en 2021, Alex de Minaur (ganador en 2023 y 2024), Ben Shelton y Casper Ruud. Lorenzo Musetti se ha retirado por lesión. Tomáš Macháč, que derrotó a Alejandro Davidovich Fokina en la final de 2025 para su primer título ATP, defiende su corona. Las reacciones en redes sociales son mixtas, con algunos aficionados cuestionando las restricciones y otros elogiando el enfoque en la seguridad. Los cambios coinciden con esfuerzos más amplios del circuito para equilibrar nutrición, rendimiento y cumplimiento antidopaje.