La Ciudad de México ha sido un centro para innovaciones en el mejoramiento de glúteos desde finales de la década de 1970. El cirujano plástico Mario González-Ulloa pionero en implantes de silicona para glúteos allí en 1979, ganando el título de 'abuelo de la augmentación de glúteos'. Posteriormente, Ramón Cuenca-Guerra avanzó el campo con criterios detallados para glúteos atractivos.
En 1979, la Ciudad de México surgió como un centro clave para la augmentación de glúteos cuando el cirujano plástico Mario González-Ulloa instaló el primer par de implantes de silicona diseñados específicamente para los glúteos. El libro de texto Body Sculpting with Silicone Implants se refiere a González-Ulloa como el “abuelo de la augmentación de glúteos”.
A principios de la década de 2000, una nueva ola de expertos en la Ciudad de México continuó este legado, incluyendo a Ramón Cuenca-Guerra. En su artículo de 2004 titulado “What Makes Buttocks Beautiful?,” Cuenca-Guerra delineó cuatro características que “determinan glúteos atractivos” e identificó cinco tipos de “defectos”, proporcionando estrategias para corregir cada uno. Por ejemplo, el defecto tipo 5 se describe como el “glúteo senil”, con el que el autor se identifica personalmente.
El trabajo anterior de González-Ulloa incluyó representaciones en carbón que contrastaban el “típico ‘glúteo feliz’”—caracterizado como alto, redondeado y con hoyuelos—con el “glúteo triste” bajo y caído. Este contexto histórico resalta el papel protuberante de la Ciudad de México en la evolución de los procedimientos de mejoramiento de glúteos.
El artículo, un extracto de un libro, también toca tendencias más amplias: durante años, los cirujanos plásticos creyeron que las proporciones de glúteos hermosos seguían la secuencia de Fibonacci, pero las preferencias contemporáneas se inclinan hacia una forma más inspirada en Kardashian.