México empató sin goles con Portugal en la reapertura del Estadio Banorte, remodelado para el Mundial 2026. El evento se vio marcado por la muerte de un aficionado, protestas en las inmediaciones y fallas operativas. Autoridades investigan el fallecimiento de un hombre de 27 años que cayó desde una zona de palcos.
El partido amistoso del 28 de marzo en el Estadio Banorte, también conocido como Estadio Azteca o Estadio Ciudad de México, sirvió de prueba para el Mundial 2026, donde albergará cinco encuentros, incluido el inaugural el 11 de junio contra Sudáfrica. Javier Aguirre, técnico de México, elogió a su equipo: “Estos jugadores pasaron esta prueba de fuego. Hay que tener pantalones, que el jugador no se esconda”. Roberto Martínez, de Portugal, se mostró satisfecho con la preparación pese al dominio sin goles de su equipo.
La tragedia ocurrió minutos antes del silbatazo: un aficionado de 27 años, en estado de ebriedad, intentó saltar del segundo al primer nivel en la zona 51 de palcos y cayó a la planta baja, según la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC). La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) realiza peritajes, necropsia, revisión de cámaras y testimonios. Un operativo de 10 mil elementos garantizó seguridad general, aunque hubo detenciones por reventa de boletos.
Protestas de madres buscadoras bloquearon calles cercanas, exigiendo justicia por 6 mil desaparecidos en la CDMX y 134 mil en el país. Una manifestante dijo: “Mientras adentro celebran, nosotros afuera lloramos”. Además, se registraron dos gritos homofóbicos y abucheos a jugadores. Fallas en lectores digitales por internet retrasaron accesos, y en primeras filas detrás de porterías, anuncios publicitarios obstruyeron la vista, pese a boletos de hasta 3 mil 800 pesos.
El césped, supervisado por FIFA, y mejoras en asientos, luces y sonido recibieron elogios. Precios de comida y bebidas, como cervezas a 190 pesos, se comparan con eventos como el GP de México.