Kelli Bryant, de 35 años, recibió dos años de libertad condicional y deberá pagar casi 30.000 dólares en restitución tras declararse culpable de fraude de asistencia social. Aún enfrenta tres cargos de abuso infantil en primer grado en el condado de Oakland.
Un juez dictaminó el miércoles que Bryant es apta para recibir sentencia y para ser juzgada por los cargos restantes. Su juicio está programado para el 10 de agosto. El caso se deriva del descubrimiento de sus tres hijos viviendo solos en una vivienda en condiciones deplorables en Pontiac. Los agentes encontraron basura acumulada hasta un metro y medio de altura, excrementos por toda la residencia y a los niños sin escolarizar ni recibir el cuidado adecuado desde alrededor de 2020. El sheriff Mike Bouchard describió la situación como un abandono y negligencia del más alto nivel. Bryant admitió durante una entrevista que había sacrificado a sus hijos, según el testimonio de un detective. Los Servicios de Protección Infantil entregaron a los niños a un familiar después de la visita de control de bienestar realizada en febrero de 2025.