Microsoft ha introducido una política relacionada con las claves de BitLocker que está incitando a los usuarios a considerar el cambio a Linux. Esta medida se considera un gran inconveniente para los usuarios de Windows preocupados por la seguridad y privacidad de los datos.
La reciente decisión de Microsoft de exigir la entrega de las claves de cifrado de BitLocker ha generado debates sobre las ventajas de alternativas como Linux. BitLocker, la herramienta de cifrado integrada en Windows, está en el centro de esta controversia, y la política ha sido descrita como «la gota que colmó el vaso» para algunos usuarios que buscan un mayor control sobre la privacidad de sus datos. Este desarrollo resalta las tensiones continuas entre los ecosistemas de software propietario y las opciones de código abierto. Según informes publicados el 24 de enero de 2026, la política podría impulsar a más personas hacia distribuciones de Linux, que ofrecen un cifrado robusto sin tales requisitos. Aunque Microsoft no ha detallado las razones exactas de este cambio, pone de relieve preocupaciones más amplias sobre el acceso a los datos en sistemas integrados con la nube. Los usuarios que valoran la autonomía podrían encontrar atractiva la flexibilidad de Linux como respuesta.