Las Fuerzas Armadas suecas están convirtiendo partes del área de entrenamiento en Enköping en zonas protegidas. Esto implica la instalación de barreras y la prohibición de acceso al público en 275 hectáreas de bosque.
El cambio se produce en el contexto de la incierta situación de seguridad. El regimiento de mando en Enköping recibirá más unidades de guerra y reclutas. Asimismo, se está construyendo una base de la OTAN en los terrenos de la guarnición. Aproximadamente 275 de un total de 1.000 hectáreas de terreno forestal se convertirán en objetos protegidos. El área estará rodeada por siete kilómetros de vallado. Violar la prohibición de acceso puede conllevar hasta dos años de prisión. Peter Edman, jefe del departamento de ejercicios y formación del regimiento de mando, afirma que la medida es necesaria para proteger tanto a los civiles como a las operaciones. Tomas Tördahl, jefe de la compañía de guardia, advierte contra el incumplimiento de la prohibición.