Carl-Oskar Bohlin, ministro de Defensa Civil, inauguró el miércoles un búnker de 50 años de antigüedad en Eslöv, adquirido y renovado por el municipio de Staffanstorp. La instalación servirá como centro de mando durante situaciones de crisis.
El búnker está situado en Gullarp, a las afueras de Eslöv, y fue construido entre 1974 y 1976 para dirigir la defensa civil en la zona central de Escania. Staffanstorp pagó 11,5 millones de coronas por él en 2024 y, desde entonces, ha modernizado los sistemas de ventilación y comunicación.
Carl-Oskar Bohlin destacó que es un ejemplo de cómo los municipios pueden gestionar los recursos de manera eficiente. Señaló que la instalación corría el riesgo de acabar en manos de un propietario privado, pero que ahora se reutiliza para su propósito original.
El presidente de la junta municipal, Christian Sonesson, afirmó que el búnker resuelve la escasez de espacio para la preparación civil. Puede utilizarse para el almacenamiento de alimentos a largo plazo, formación y como centro de mando y comunicaciones durante una crisis.
El búnker tiene capacidad para 75 personas, cuenta con pozo propio y un generador diésel que permite el aislamiento durante un máximo de tres meses.