Tras una reciente interrupción de la producción debida a la actividad sísmica y al desprendimiento de rocas en la mina de Garpenberg, en Hedemora, Boliden está invirtiendo 4.000 millones de coronas en un nuevo pozo de elevación para asegurar el futuro a largo plazo del emplazamiento.
La mina de Garpenberg, propiedad de Boliden y situada en el municipio de Hedemora, sufrió una actividad sísmica anormal que incluyó un desprendimiento de rocas y temblores, lo que provocó la interrupción de la producción a principios de esta semana y la evacuación de los trabajadores subterráneos. A pesar de estos problemas, la empresa ha anunciado una importante inversión de 4.000 millones de coronas en un nuevo pozo de elevación. Esta medida subraya el compromiso de Boliden con la viabilidad de la mina en medio de las actuales perturbaciones, según informa Dala-Demokraten.