Una persona ha quedado atrapada en una máquina cargadora tras un derrumbe en la mina de Kristineberg, cerca de Lycksele. Equipos de rescate y personal de la mina trabajan para extraer al individuo a una profundidad de mil metros.
El derrumbe ocurrió alrededor de las 19:00 horas del domingo. Un hombre se encuentra atrapado dentro de la cabina de una máquina cargadora después de que cayeran varios cientos de toneladas de roca.
Los servicios de rescate mantienen contacto con la persona, quien está consciente y puede hablar. A las 22:00 horas, se estimaba que las labores para liberar la máquina tomarían entre tres y cuatro horas más.
Boliden, la empresa que opera la mina, describe el suceso como algo muy inusual. El jefe de comunicaciones, Klas Nilsson, afirma que la compañía está colaborando con los servicios de rescate y que pondrá en marcha una investigación.
La policía se encuentra en el lugar realizando las diligencias de investigación iniciales. La mina está situada en el municipio de Lycksele.