Un nuevo y fuerte seísmo sacudió la mina de Boliden en Garpenberg el miércoles por la tarde, horas antes de que la empresa celebrara una reunión informativa con la población local. Los residentes exigen más y más rápida información tras el derrumbe del fin de semana que causó cuatro heridos.
El miércoles por la tarde, la empresa minera Boliden celebró una reunión informativa en Garpenberg a la que asistieron unos 120 vecinos. En la sesión se habló de la actividad sísmica que han sentido muchos residentes, tras el derrumbe que se produjo en la mina el fin de semana. Cuatro personas resultaron heridas por la onda de presión del derrumbe, y la mina ha sido evacuada desde entonces. Boliden empezó a inspeccionar la mina el miércoles por la mañana, pero aún no está claro cuándo podrán reanudarse los trabajos. Justo antes de que comenzara la reunión, se tuvo noticia de un nuevo seísmo, de magnitud 1,9, que se produjo esa misma tarde. Los vecinos piden a la empresa más información y más rápida. Los incidentes han suscitado inquietud entre los residentes y los expertos, y las operaciones normales podrían retrasarse aún más.