Tras un derrumbe en la mina Garpenberg de Boliden que causó varios heridos, la empresa proyecta un nuevo pozo de elevación por valor de 4.000 millones como inversión futura para su expansión, que estará lista en 2029. La elevada actividad sísmica ha paralizado los trabajos subterráneos.
Este fin de semana se produjo un derrumbe en la mina Garpenberg de Boliden, que causó varios heridos. La fuerte actividad sísmica que siguió paralizó todas las operaciones subterráneas. A pesar de ello, Boliden anunció sus planes de ampliar la mina con un nuevo pozo de elevación para transportar a la superficie el mineral roto de una zona recientemente identificada como rica en minerales. La mina extrae minerales complejos que contienen zinc, plomo, plata, cobre y oro. Se espera que el nuevo pozo, una inversión de 4.000 millones de euros, permita producir 4,5 millones de toneladas de mineral al año y esté listo en 2029. Boliden ha recibido permisos medioambientales para este volumen, aunque la decisión ha sido recurrida. "Es una inversión de futuro para Garpenberg", afirma la directora de la obra, Joanna Lindahl. SVT Nyheter Dalarna informó de los planes en su resumen de noticias del 20 de marzo. (En una versión anterior del reportaje se hablaba erróneamente de túnel; correctamente, se trata de un pozo).