Un día después de que la actividad sísmica detuviera la producción subterránea en Garpenbergsgruvan, la situación sigue bajo control, pero no está claro el calendario de reanudación. El personal sigue trabajando en la superficie mientras las inspecciones esperan la autorización de seguridad. Boliden ha programado una reunión informativa para el miércoles.
Tras el desprendimiento de rocas y los temblores del sábado que hirieron a varios trabajadores y provocaron la evacuación de Garpenbergsgruvan, explotada por Boliden en Dalarna, la producción subterránea sigue en pausa. La situación es ahora estable, sin que se hayan registrado más incidentes, pero los expertos deben confirmar la seguridad antes de las inspecciones. Alrededor de 500 personas trabajan en la superficie. Boliden organizará una reunión informativa para los residentes cercanos el miércoles por la tarde. La mina es vital para la industria local, y este tipo de sucesos ponen en marcha estrictos protocolos de seguridad que dan prioridad al personal.