La agencia espacial de EE. UU. ha confirmado que la nave espacial Starliner de Boeing transportará únicamente carga en su próxima misión a la Estación Espacial Internacional. Esta decisión sigue a una avería que dejó a dos astronautas varados allí, lo que llevó a la NASA a exigir pruebas exhaustivas antes de permitir humanos a bordo nuevamente.
La NASA puso fin a meses de incertidumbre al anunciar que el próximo vuelo del Starliner de Boeing será sin tripulación y limitado a la entrega de carga a la Estación Espacial Internacional. Esta determinación llega tras un fallo técnico notable durante una misión anterior, que resultó en que dos astronautas permanecieran en el puesto orbital más tiempo del planeado.
Este enfoque subraya el compromiso de la NASA con la seguridad, requiriendo evaluaciones exhaustivas para abordar los problemas encontrados. El programa Starliner, parte de los esfuerzos de la NASA para fomentar el transporte comercial de tripulación, ha enfrentado retrasos y desafíos, pero este vuelo de prueba solo con carga representa un paso hacia la certificación del vehículo para futuros vuelos espaciales humanos.
Al centrarse inicialmente en operaciones no tripuladas, la NASA busca recopilar datos críticos sin arriesgar la seguridad de la tripulación, allanando el camino para el eventual regreso a vuelos con pasajeros.